La cabaña es muy hermosa, aislada y rodeada de naturaleza, con vista al mar. En el exterior hay una mesa donde cenamos, para acceder al mar hay una escalera de madera. Alrededor de la casa se cortó el césped y se mantuvo bien el jardín. Excelente baño y ducha!
Una experiencia recomendada. El primer pueblo está a unos 10 km (Guysborough) pero hay una tienda (Hart store) que vende un poco de todo a unos 3 km.
La única consideración: después de beberlo, notamos que el agua de los grifos no estaba clara y el purificador parecía no funcionar. Quizás sería mejor señalar esto. La ropa de cama podría mejorarse.